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Alegría y gratitud
(idioma
original: hindi)
El hecho es que estás vivo, que estoy vivo. En
este mundo hay muchos problemas y la gente se
queda atascada en ellos: "Debería ocurrirme
esto" o "debería sucederme lo otro". Esto lo he
visto y lo he experimentado por mí mismo. La
cosa es que, si tienes paciencia, incluso eso
pasará.
La vida está intentando enseñarnos. Necesitamos
aprender, comprender. Una y otra vez, sin
importar lo que ocurra, la pregunta siempre es:
¿qué es lo más importante para ti?, ¿qué quieres
en tu vida?, ¿quieres alegría?, ¿quieres la paz
en tu corazón?
Presta atención a eso. Esto es lo que la vida
nos está enseñando. Cada vez que dejamos de
prestarle atención, sentimos dolor. Luego vamos
de un lado a otro, intentando librarnos de él.
Entonces se hace claro que lo que anhelamos en
nuestra vida es la verdadera felicidad.
La gente hace muchas cosas diferentes para
encontrarla. Hace poco estaba leyendo un
periódico, y pensé: "Las historias no cambian,
sólo los nombres". Todo se repite una y otra
vez. Alguien hace algo y enseguida tratamos de
hacer lo mismo. Sólo pensamos en lo que tenemos
que hacer y en todas las cosas que no hemos
hecho. Nos olvidamos de expresar gratitud por el
regalo de esta vida, de este cuerpo humano.
¿Quién sino un ser humano puede expresar
verdadera gratitud? Quizá todos los insectos y
animales la expresen a su propia manera; no sé
si lo hacen o no, pero el ser humano sí puede. Y
es muy importante que desde nuestro corazón
expresemos gratitud por lo que se nos ha dado.
En realidad, sólo puede hacer eso la persona
que lo haya sentido. Así que, siente lo que se
te ha dado. No midas tu vida por lo que no
tienes; fíjate en lo que se te ha dado. Si
pesamos nuestras vidas con la balanza del
corazón, veremos que se nos ha dado tanto que ni
siquiera podemos recogerlo todo. No hay ninguna
bolsa que podamos llenar con lo que se nos ha
dado. Y estamos recibiendo cada día, cada hora.
Un aliento. Sólo un aliento que viene y se va,
¿cuál es su valor? Es incalculable. No hay
ninguna cantidad de dinero, oro o diamantes en
este mundo que se pueda equiparar al valor que
tiene un solo aliento. El hombre ha hecho muchos
progresos, ha ido a la Luna, pero ¿quién puede
traer de vuelta un aliento? Nadie.
Se nos está dando este regalo, sin hacer nada.
El Creador no dice: "Eres un pecador; has hecho
esto, has hecho lo otro". Tanto si uno está
sufriendo como si está contento, el Creador da
el regalo de la vida a todos por igual. Pero,
¿qué pasa si el que está sediento deja de ir al
agua?, ¿cómo se saciará su sed? Por eso la sed
está ahí. Nos llama, nos recuerda. Toda nuestra
atención va ahí para que no nos olvidemos.
En tu vida, no dejes la alegría de lado, porque si
la pierdes, ¿qué te quedará? Podemos malgastar
nuestro aliento en preocupaciones o aceptar la
alegría. Quien la acepte podrá comprender y llenar
su vida.
Maharaji
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