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La paz personal
Hace mucho tiempo, venía de Canadá a los
Estados Unidos y un agente de aduanas me
preguntó: "¿Qué es lo que ha estado haciendo
aquí?". Le contesté: "Estuve dando una
conferencia sobre la posibilidad de la paz". Y
él dijo: "Eso no es posible. Mientras haya tanta
codicia y todas esas luchas de poder, no habrá
paz en el mundo". Luego pensé en eso. "¿Tendrá
razón?" Y me dije: "Sí, tiene razón si está
hablando del concepto de paz que tiene todo el
mundo".
Pero yo no hablo de esa paz; hablo de la paz
personal. La paz personal es muy posible porque
no tiene nada que ver con las luchas externas.
Ya es hora de replantearse lo que significa
estar vivo. Es hora de reconsiderar el regalo
que se nos ha dado.
En muchos cumpleaños se ponen velas en una
tarta y el cumpleañero sopla y las apaga. Cada
vela representa uno de los años que esa persona
lleva viviendo y, al apagarlas, deja esos años
tras ella. Hemos creado un pequeño ritual por el
que pasa la gente. Todos vienen y cantan
"Cumpleaños feliz". Y la persona que cumple años
piensa: "¡Vaya!, tengo que apagar las velas".
¿Pero quién eras tú en aquel primer año cuando
sólo había una vela en la tarta? Estabas vivo.
¿Cuáles eran tus prioridades? Vemos a los niños
y nos fascinan, porque nos recuerdan a nosotros
mismos, a quiénes éramos. Aspiraciones.
Esperanza. Eso es lo que baila en los ojos de un
niño, una esperanza increíble. Nosotros sabemos
lo que pasa; hemos estado en este viaje de la
vida.
Todos los ciudadanos de este mundo necesitan
esperanza. Las generaciones futuras también la
necesitan. Y si hay que hacer una inversión en
esta vida, además de todas las otras que
hacemos, esa inversión es la de la paz. La paz
se ha convertido en una palabra hueca que la
gente pronuncia sin ningún significado, porque
nadie sabe qué hacer para encontrarla. Pero la
paz comienza cuando sabes quién eres.
No estoy aquí para decir: "Es así". Cada
persona tiene que sentir la necesidad de paz en
su vida. Si soy alguien que tiene un puesto de
agua en la calle, ¿sabes cuál será mi mejor
aliado? No será la publicidad, ni tampoco mi
cara. Mi mayor aliado será la sed, porque es
ella la que traerá gente a mi puesto.
Si quieres que la gente vaya al puesto que
tienes en esta existencia, la sed es tu mejor
aliado. Siente la necesidad de paz, de alegría,
en tu vida. Una vez que hayas sentido y
comprendido esa necesidad, entonces sí, será
posible para ti obtenerla.
Sólo quiero darte un mensaje muy sencillo: lo
que estás buscando está dentro de ti. Si quieres
oír el murmullo interior, baja el volumen en el
exterior. Comprende que tú eres la fuente de esa
alegría y de esa paz en tu vida.
Maharaji
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