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Recorrer el camino de la vida
Cuando te fijas en lo que se te ha dado, ves que es muy bello y muy simple. Se nos ha dado una vida —sin libros, ni equipaje, ni nada. Se dice que nos vamos de este mundo como vinimos a él: sin nada. Todas nuestras cargas las hemos recogido a lo largo del camino y las hemos colocado en nuestra bolsa de trucos. Creemos que esas cosas son importantes. No estoy aquí para discutir si lo son o no, porque sería una discusión interminable.
Pondré un ejemplo. La vida es un camino que tiene un punto de partida y otro de llegada. A medida que lo recorres, vas plantando semillas. No hay ninguna norma sobre cuáles plantar en cada lugar, pero tú las plantas. Mientras vas caminando y sembrando más semillas, de pronto, los frutos de las que ya has plantado empiezan a aparecer ante ti.
Así que la pregunta es: ¿qué tipo de semillas has estado plantando? Mucha gente dice: “Yo no he plantado ninguna semilla”. Eso no es verdad. En cada paso que das en este camino de la vida, plantas una. No tienes elección. Si has plantado semillas de compasión, amor, generosidad, gratitud, comprensión, satisfacción, serenidad, claridad… te darás un buen festín.
Si dices que no has plantado ninguna semilla, ésa es la primera semilla de inconsciencia. Si has estado plantando semillas de inconsciencia, ira, odio, confusión, duda, preguntas… tendrás una comida muy mala en esta vida. Ésa es mi experiencia de cómo funciona.
¿Puede otra persona comer de la semilla de bondad que yo plante? No, sólo yo podré comer de ella. Cada uno planta las suyas, y las que se han plantado desde el sentimiento del corazón son increíblemente deliciosas.
Camina por esta vida dando cada paso deliberadamente. La oportunidad que tenemos es la de estar satisfechos, sentir alegría, sentir paz cada día. La auténtica paz. La que nadie te puede quitar, la que no se puede cortar, robar ni reducir. Ésa es la verdadera paz.
En tu interior hay un tesoro infinito. La historia de la vida empieza y acaba en ti. Ésta es tu historia, tu camino. Nadie más puede recorrer ese camino de la vida por el que tú vas. En él, eres un viajero solitario. Esta vida es un regalo para ti, y sólo para ti. No puedes dar a nadie este aliento, este tiempo que tienes. A nadie se le permite hacerlo.
Aquel que realmente amas está dentro de ti y, por su misma naturaleza, no te puede abandonar hasta el final de tu vida. Por su misma naturaleza, la respiración que entra en ti en cada momento es inseparable de ti. Enamórate de eso, porque es muy hermoso. La realidad de ser consciente, de estar vivo, es sencilla. La paz está ahí. La verdad está ahí. Siempre ha estado en tu interior. Presta atención a tu vida. Es la única que tienes.
¿Quieres ser una buena madre o un buen padre? Primero, sé un buen ser humano. ¿Qué significa ser un buen ser humano? Un ser humano tiene que estar en paz. Ésa es mi definición de un buen ser humano. El resto puede venir detrás o no. Da lo mismo.
Maharaji
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